Vender en tiempos de crisis (E-Frecuency)

 

La economía tiene ciclos ascendentes y descendentes de actividad y normalmente en tiempos de crisis nos resulta difícil conseguir nuevos clientes, mientras que en tiempos de bonanza, los clientes y proyectos llegan atraídos por la propia dinámica de los negocios o nuestras acciones.
¿Que podemos hacer para que estos ciclos sean lo menos pronunciados? Los planes de retención y atracción de clientes funcionan como nexo que sirve para que sigamos vendiendo durante una depresión económica, ya que logramos crear y sostener una relación sólida con los clientes.

Los programas de cliente frecuente, también llamados  loyalty, de millaje, pueden darnos la ventaja de crear una relación sólida con los clientes, ya que premiando a nuestros consumidores (clientes finales, revendedores, distribuidores o fuerza de venta directa o indirecta), nos da la excusa de tomar contacto con ellos y conocer sus preferencias de consumo y perfil de interés, creando una alianza sólida no solamente con ellos sino con otros sponsors.

Cuando al cliente le resulta difícil diferenciar entre oferentes, algo que suele darse a menudo en ciertos productos o servicios tales como combustibles, restaurantes, hoteles etc. los programas de recompensa suelen venir a nuestro rescate para ganar una posición preferente ante nuestros competidores, ya que el consumidor prefiere comprar a quien le obsequiará algo adicional, aunque sea un premio pequeño.

Servicios adicionales que suman valor y permiten crear y retener clientes en tiempos de crisis.


En  forma periférica al sistema de cliente frecuente, tenemos los siguientes módulos

  • Canalización de opinión y reclamos.
  • Registro y perfilación.
  • Reclutamiento de nuevos clientes.
  • Perfil de consumo.
  • Geomarketing.
  • Logística y entrega de premios.
  • Co branding.
  • Alianzas para benéfico del consumidor.
  • Promociones, spiffs, etc.
       

Llamar a los clientes para anunciarles que tienen la posibilidad de ganar un premio gracias a comprarnos es una excelente excusa para reforzar nuestra relación con ellos, la cual tendrá sus frutos en épocas de crisis o depresiones económicas, porque a la hora de elegir dónde comprarán con sus escasos recursos, ya estaremos posicionados en su mente como proveedores de valor agregado.

Conclusión
Los programas de recompensas sirven tanto en tiempos de crisis como de bonanza porque crean, mantienen, retienen y premian a nuestros clientes, quienes hacen posible abrir las puertas de nuestro negocio cada día.